El
término Ciberlunes fue acuñado en 2005 por la web Shop.org, que se percató de
que los trabajadores regresaban el lunes a la oficina tras el largo fin de
semana de Acción de Gracias y dedicaban buena parte del día a rastrear ofertas y
seguir buscando regalos navideños en la red.
Cuatro
años después, la popularización de la conexión de banda ancha a Internet y el
temor al desempleo han logrado que la amplia mayoría de los consumidores —un
91.5%, según BIGresearch— aprovecharan los descuentos del Ciberlunes desde el
ordenador de casa y no en el puesto de trabajo.
“Aunque
muchas empresas permiten a sus empleados comprar online en la hora de la comida,
la preocupación por la seguridad laboral puede hacer que más gente compre desde
sus casas”, dijo Phil Rist, vicepresidente ejecutivo de iniciativas de
estrategias de BIGresearch.
Pero
el alto desempleo, que supera el 11% en algunos estados del país, no parece
haber frenado el gasto online de los consumidores estadounidenses. Hasta el 27
de noviembre, fecha en que comienza oficialmente en EE.UU. la campaña de
Navidad, los americanos habían dejado ya en la red unos 10,570 millones de
dólares, un 3% más que en el mismo periodo de 2008, según cifras de
comScore.