En
cuanto a la conexión de las mismas estando fuera de la empresa, 3 de cada 4 lo
hacen vía WiFi.
Esto es así por diversos motivos: gratuidad, disponibilidad de hotspots en áreas
urbanas, necesidades de conexión esporádicas que no justifican abonos.
No
obstante, el uso de módems 3G para acceder a banda ancha móvil (BAM) también
muestra un interesante crecimiento, habiendo pasado de ser utilizados por el
9% de las empresas con notebooks el año pasado a un 16% este año. A pesar de
no ofrecer generalmente mejores velocidades que las que se pueden lograr vía
WiFi con banda ancha fija, la BAM tiene la ventaja de prescindir de los
hotspots, siendo así atractiva para usuarios que necesitan conectividad en
movimiento regularmente.
El
panorama se muestra alentador, no sólo porque las empresas cuentan con planes
para aumentar la cantidad de notebooks sino también porque crece el interés por
conectarlas vía BAM.
Esta
combinación de atractivo por notebooks/netbooks y BAM permite prever una
oportunidad para la venta conjunta de ambos productos, sea vía el fabricante
del equipo o el operador del servicio. Eso sí, sería bueno que los
dispositivos ya incluyan la electrónica para conectarse a 3G en forma nativa y
no tener que cargar el módem 3G USB por separado. No es cool.