El
nuevo edificio, cuyas plantas segunda a quinta estarán conectadas con el museo
albergando la ampliación, permitirá incrementar en un 30 por ciento el espacio
expositivo del MoMA, e incluirá en el resto de plantas un hotel y apartamentos
de lujo. El proyecto del francés traslada la estructura portante a las fachadas,
formadas por un entrado de vigas metálicas, liberando así la planta. El volumen
se obtiene a partir de la extrusión del contorno de la parcela y de su
adecuación a la edificabilidad y retranqueos marcados por la normativa,
adoptando la torre un perfil peculiar que contribuirá a modificar el skyline
neoyorquino